viernes, 6 de enero de 2012

Se oye en la tierra plana



"…Hombre raro el huinca, un traicionero que busca los mejores pastos y nos empuja a las tierras de aire caliente. “La única manera de sobrevivir es combatirlos”, decían los viejos con sus arrugas de indio libre. “Los huincas nos odian. El odio entre los hombres es el alimento de Gualichu.”

¿Dónde quedó el viento y la arena entre los ojos?, el pecho latía fuerte y los gritos tapaban el miedo a las balas, el mismo miedo de las cautivas cuando elegíamos una para pasar la noche.
¿Por qué los recuerdos vuelven? Pedazos de olores escondidos en la memoria. Juré que defendería a los míos y lo hice, pero los blancos avanzaron como el sol de las mañanas.

Hay muchas voces dentro mío, fusiles rompiendo la paz de la pampa, espantando pájaros y olores, los olores de la llanura y las aguadas. La tierra de mi tierra no es como el aire muerto de la celda.
Hoy me rodea mi podredumbre de hombre viejo, de voz propia y muda, de silencios y memorias oscuras, de vientos erráticos como los pumas en el desierto, erráticos como nuestros antiguos hasta que encontraron una tierra que los cobijara.

Es bueno respetar la tierra, tiene años, como los viejos. Viejos y palabras, una mezcla difícil, oigo las voces en mi cabeza, las voces que mueven mi lengua me aturden y es difícil callar. Es un murmullo cerrado que sube y sube y provoca dolor, un tajo mal curado, una herida abierta y molesta..."
("La tierra plana", fragmento del capítulo 13, “El corral de los recuerdos”)



Casi como la voz de Pincén que parece oírse en la llanura, “La tierra plana” sigue generando resonancias. Desde unos ejemplares que están en manos de pobladores originarios (gracias Pedro Carimán por tu interés), hasta un artículo publicado en el suplemento Caldenia, del diario “La Arena”, de fines del 2011, redactado por los profesores de la Universidad Nacional de La Pampa, Daniel Pellegrino y Jorge Warley, que incluyen a la obra dentro de un conjunto que incursionan en un largo proceso de revisión del pasado en Argentina.

Todavía sorprendido y agradecido, comparto con ustedes el  extracto del artículo mencionado.


 “…Pincén.
Horacio Beascochea ("La tierra plana", 2007) toma desde una perspectiva diferente el tema de la conquista del desierto y del indio. En su novela asoma el heroísmo de Pincén. Uno de los narradores, un cabo del ejército, no lucha contra "ellos", sino que intenta percibir la pampa desde el lado aborigen.

La novela corta La tierra plana suma a nuestra literatura una nueva experiencia referida al tema del indio, a la utilización de las voces narrativas y la estrategia de utilizar fuentes históricas. Sobre estas fuentes se asientan los tres narradores del texto (el cabo Robledo, protagonista; Pincén; la palabra de un "trovador" de la pampa india). En el contexto histórico de la novela (abarca desde el año 1876 -comienzo de la ejecución de la zanja de Alsina-, hasta 1879) el tiempo se demora. Confluyen los puntos de vista de los narradores mencionados y la experiencia conjunta postula un paisaje que parece verse del mismo modo de ambos lados de la frontera. El cabo Robledo la atraviesa o establece el puente casi desde el mismo momento en que llega al fuerte que comanda el coronel Villegas. Mata a unos indios primero, pero luego los contempla. Finalmente pide al lenguaraz del fuerte que le enseñe la lengua del otro. Robledo emprende así un camino de no retorno, es decir, decide pensar su vida desde el otro bando sin haber abandonado físicamente el primero.
Así Robledo cometerá el último acto que lo llevará a enajenarse de su propia familia, de su sociedad y de su historia personal.

Cuando un superior le propone entrevistarse con el prisionero Pincén y rescatar sus memorias con el fin de resaltar aún más las hazañas militares de la conquista del desierto, Robledo se deja llevar por el relato de Pincén, lo cual significa que "cambia de bando". Esa memoria escrita que entrega a su superior es su propio certificado de defunción ya que lo que exalta es la épica de los aborígenes y su ideología.

Desde esta perspectiva, Beascochea cubre con la polifonía de su novela un enfoque novedoso sobre los vencidos, aunque no vencidos del todo porque Robledo -en el plano de la justicia literaria- rescata la voz de Pincén y lo ayuda a que escape de la prisión y se pierda en la pampa aún misteriosa para la civilización que se impone con la superioridad de las armas.

En la novela hallamos transcripciones de partes militares, la voz del trovador, del propio Pincén y de Robledo. Todos ellos también significan relatividad ya que no todas las voces juntas alcanzan para componer un cuadro total y definitivo de lo que acontece. Queda un registro abierto, una oscuridad, una indeterminación sobre la identidad de la pampa que el narrador principal de La tierra plana no consigue mostrar.

Robledo, al aprender la lengua del otro, alienta una esperanza y una condena. La condena es la suya propia por parte de la sociedad de la cual el proviene, y la esperanza es que con su trasgresión está proponiendo -al menos- un porvenir sin exclusiones.”

El artículo completo, acá


Publicado por Horacio

10 comentarios:

  1. Felcitaciones.

    Voy a buscar el libro.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Me olvidaba, sabès que existe la "Flat earth society"??

    Y creen que la tierra es plana! Tienen un sitio de internet!

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Dónde encuentro el libro? Puedo comprarlo en NQN?
    Saludos Velcha.

    ResponderEliminar
  4. Felicitaciones Horacio.
    Que buen articulo que han escrito.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Felicidades por ese artículo. El libro, según el artículo, muestra originalidad en el relato y en el porvenir, sin exclusiones; lo que me parece que indica un aliento utópico por el que hay que apostar. Una pregunta: ¿desde el otro lado del charco, es posible hacerse con el libro? Me gustaría leerlo.

    ResponderEliminar
  6. arriba con ese libro..tiene muy buena pinta...ojalá viaje hasta aqui (sevilla)

    ResponderEliminar
  7. hacés novela histórica, horacio; un género muy difícil.

    felicidades y abrazo*

    ResponderEliminar
  8. Muchas gracias por tu visita Horacio, es un placer. Preciosa tu letra propia, me quedo por aquí a escuchar algo de música y a leerte. Un saludo.

    ResponderEliminar
  9. Me pone tan feliz! Te lo mereces Horacio. Realmente como te dije en el mensaje, me emociona la sangre cada vez que te leo ;)

    Un beso o 2 #

    Pd: blogger me tiene tan cansada! No había visto esta entrada. Casi me la pierdo :(

    ResponderEliminar
  10. Gracias por tu visita, te sigo y te leo.
    Feliz año
    Abrazo

    ResponderEliminar

Bienvenid@ a Ecos y matices, contame qué opinás