domingo, 30 de septiembre de 2012

Historias personales

Me topé con uno de sus libros de casualidad. Bueno, no tanta, me lo trajeron de regalo de La Pampa y leerlo fue una grata sorpresa. Docente, músico, escritor y poeta, con una voz llana, de la profundidad de un cross a la mandíbula, como sostendría Roberto Arlt.

 “Tomé nota de tu tratamiento de usted. Tenés plazo hasta el próximo correo para corregirlo.”, me dijo en uno de los mails, hasta que pudimos conocernos en Neuquén, en una tarde de mates y palabras, de coincidencias no solo estéticas sino ideológicas (como si ambas cosas pudiesen ir por caminos diferentes, ¿no?) de reflexionar y sentir la literatura como una manera de pensar otro mundo posible.

Así, desgranando palabras supimos de autores, puntos en común y afinidades, con la sensación tácita de compañeros de camino, como si nos conociéramos de toda una vida, más allá de habernos visto una sola vez. Como sostiene Guillermo y coincido, el habernos cruzado no es coincidencia ni casualidad. Cada día creo menos en ellas.

Basta de rodeos. Comparto dos textos de alguien a quien admiro: uno de “Historias personales”, su último trabajo,  y otro de “Crónica de un viaje largo”, originado en la comunidad originaria de Ruca Choroi, en cercanías de Aluminé, en la provincia de Neuquén, luego de su estancia por aquellas tierras.

Con ustedes, Guillermo Herzel, de Guatraché, La Pampa

.



Entre el Cielo y el Infierno
Para Osvaldo Rosembach


Llegó desde España con su negra sotana, sus ritos y sus credos.
Justo él, representante de Dios sobre la tierra, con destino nada menos que a Pampa del Infierno.
Militante de la vida eterna, había cruzado el mar para sumar filas de devotos a su cielo.
Y trabajó sobre el Chaco con su verdad y su modo. Construyó palabras añadiendo a su lengua las voces calientes de los hombres del fuego.
Palabras y caminos y cansancios. Palabras en discursos de abstinencia y de pecados.
Hasta que una wichi —morena y hermosa mujer de la tierra, sin culpas de amores ni razón de penitencias— aceleró su espíritu y sólo ella ardió donde antes se quemaban velas.
Cometió el sacrilegio el curita de colgar su sotana justo allí, en Pampa del Infierno.
Esa mujer chaqueña fue desde entonces su ritual noche a noche, su único credo.

(Herzeg, Guillermo, “Historias personales”, Santa Rosa, Editorial Voces, 2012, p.25)

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Para que nadie olvide

El río sopló.
Todas las noches andan sus vientos
arrastrando siglos.
Sueños que ahora bajan desde la altura
a la que un día
-cautivos-
Ascendieron desde el espanto.

El río sopló.
Se lo escuchó
cuando la luna y la cordillera
abrazaron toda la altura de los silencios.
Cuando pasaron sus aires
mojados de memorias,
remontando el tiempo y el horror.

Volviendo para que nadie olvide.

Herzel, Guillermo, “Crónica de un viaje largo”, Santa Rosa, Base 1, 2011, p.22.


Publicado por Horacio

8 comentarios:

  1. Ambos me intrigan a seguir leyendo pero si tuviera que elejir uno elejiria los dos.
    Bonita anecdota de las no coincidencias.
    Un beso

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  2. Leí tu entrada. Creo que los escritores son una raza bendita. Qué bueno tener amigos así.

    Un abrazo.

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  3. Como podrás imaginar, Horacio, no conocía al Sr. Herzel, Don Guillermo; y te agradezco que nos lo hayas traído hasta aquí.

    Un regalo estupendo.

    Un abrazo,

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  4. Pampa del Infierno...no está nada mal...

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  5. ¡Cuánto de bueno nos traes hoy a tu rincón! Pleno y reconfortante tu encuentro con Guillermo, tus afinidades, ese ser y sentir. Estupendas elecciones la de esos fragmentos de las obras.
    Me voy con una sonrisa en la boca, la compenetración ajena me conmociona.
    Gracias por compartirlo en esta época de tantas desigualdades y desavenencias.
    Un abrazo.

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  6. muy buenos textos escogiste para darnos a conocer estos libros y a su autor


    abrazo y feliz semana Horacio

    pd...hay tanta maravilla escrita , lástima que no siempre llegan a manos y ojos lectores, pues siempre están asomados los fijos de las editoriales grandes

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  7. Gracias por compartir este encuentro que no es sino una hermosa manera de compartir vida.Un hallazgo de esa otra parte con la que nos identificamos y a veces nos aporta calma y reflexión. Hermosa manera de irnos enlazando para transitar juntos un camino en donde confluyen otras palabras, sabias, comprometidas,verbos con memoria, con un mundo paralelo en donde la emoción y los sueños intentan ver el mundo acaso desde las "utopías" y emocionarnos. E imaginar que otro mundo es posible.

    un aabrazo amigo-

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  8. las casualidades no existen.
    gracias por compartir tu encuentro y los textos.

    abrazo,querido horacio*

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