lunes, 8 de octubre de 2012

Cuando el porvenir se puebla de ilusiones





En marzo de 2012, la editorial Colisión Libros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dio a conocer los ganadores del concurso nacional Simulatio novella, que lleva a cabo todos los años.

En esta oportunidad, una de las obras elegidas fue mi trabajo “El porvenir es una ilusión”, novela que está ambientada a fines de 1990, luego de los indultos presidenciales del entonces presidente Carlos Menem a los militares del Proceso de Reorganización Nacional.

Esta historia de convicciones, amistad y lealtad, reconstruye la vida de un joven militante de una organización armada, Martín “El Negro” Morales, y su breve paso (en 1976) por el poblado “Colonia El Porvenir”, en su exilio interior para eludir a las fuerzas represivas.

En aquel caserío a punto de desaparecer, Morales recibirá la solidaridad de un conjunto de pobladores que se resisten al olvido y el abandono, debido al cierre del ferrocarril que clausuraría toda la actividad económica, mientras es vigilado atentamente por el policía del poblado, Luis Flores.

Sospechas, intrigas, solidaridad e interrogantes sobre una época que nos sigue atravesando, son algunos de los temas que sobrevuelan en esta novela, que entrecruza el presente con el pasado en la voz de un narrador (amigo de Morales) que intenta repasar aquellos días y —por qué no—  preguntarse ( y preguntarnos) sobre el tiempo actual.

“Debo confesar que ya no sé si estoy intentando reconstruir su historia o contando la mía. No somos tan diferentes. Todos buscamos la felicidad, la plenitud del ser humano. Algunos pensaron que esa felicidad era la del pueblo y dieron la vida por ello. Otros fuimos menos generosos y caímos en las trampas de las pequeñas seguridades. Pero si hay algo que quedó en claro de aquellos años, es que todos fuimos derrotados. Basta escucharlo al presidente que afirma haber leído a Sócrates o soportar sus bravuconadas como “ramal que para, ramal que cierra”, mientras los cortesanos de turno aplauden sus excentricidades”, cuenta el narrador mientras recorre el poblado.

La novela también es un diálogo sobre nuestro tiempo: “Aquí estoy para vivir/mientras el alma me suene, / y aquí estoy para morir, / cuando la hora me llegue, / en los veneros del pueblo/desde ahora y desde siempre. / Varios tragos es la vida/y un solo trago es la muerte.”, escribió Martín en este cuaderno que sigue hablando conmigo y desliza sus palabras en una suerte de diálogo postergado que se puede realizar en cualquier momento, pues para eso están los amigos.

Suerte de diálogo postergado, esto va de mal en peor. Quizás ya sea hora de volver a casa, cruzar el Aqueronte con la esperanza de no hundirme y dejar que el olvido haga su trabajo. Pero todavía no puedo. Coincido con Martín – y seguimos con los diálogos – que este caserío abandonado es un metáfora del país, los restos de un porvenir habitado por nostálgicos y derrotados (porque no somos otras cosa Flores y yo) que no se resignan a las risas superficiales y al olvido por decreto”, medita más adelante.

Supongo que, como a muchos escritores, me cuesta reflexionar sobre mi trabajo. Del “porvenir”, puedo asegurar que fue una obra que tuvo innumerables reescrituras. Por la temática, por los prejuicios (propios y ajenos) y por sus aristas sensibles atravesadas por lo ideológico, más allá de que se trate de una obra de ficción.

Lo concreto es que ahora ha dejado de ser mía, para ser de ustedes y su debut, será el en la Feria del Libro  el viernes 12 de octubre a las 18 horas, en el Espacio “Pablo Neruda”, del Salón Italiano, sito en Irigoyen 777, de la ciudad de Cipolletti, con entrada libre y gratuita, oportunidad en la que me acompañará el escritor Humberto Bas, con el que intentaremos llevar adelante un diálogo (no sólo entre nosotros, sino con el público y, —al fin y al cabo— con otros textos, como suele suceder con cada libro escrito).

Para finalizar, les dejo un nuevo fragmento.Y agradezco a Colisión Libros por el premio y la publicación.


“Los sonidos nocturnos y una luna resplandeciente tiñen de blanco la llanura silenciosa. Me pregunto por qué Leandro dejó sus libros. Supongo que dejar objetos queridos en casa es una manera de regresar, una trampa de la imaginación que nos permite aceptar una derrota con dignidad. O tirar un sueño por la borda, quien sabe. A veces huir sin nada es la mejor manera de renacer. Después de todo, las palabras la llevamos a cuestas. Como las convicciones, los recuerdos, la fe en lo que somos.

Mi porvenir es incierto. Se parece a este poblado que desaparece con la neblina matinal. Ya no quedan jóvenes. Han ido huyendo desde que decretaron el cierre del ferrocarril. Sin embargo, todavía hay pobladores que resisten. Piensan que es suficiente con quedarse y continuar con la rutina diaria. Es loable e inútil y no puedo evitar sentirme solidario con estas personas.

La madrugada se posa sobre La Colonia. El cielo negro tizna los pastos resecos y en algunas casas los faroles a gas ahuyentan las sombras, pintando de ocre y nostalgia las paredes. Pese al esfuerzo de alumbrar el caserío, un halo de congoja y resignación flota en el ambiente.

La soledad de “El Porvenir” es una amalgama de abandono y derrota, parecida a mi presente. El gato maúlla a mí alrededor, en desacuerdo conmigo. Le rasco la cabeza y ronronea. Se echa a mis pies y se queda mirándome fijo. Me atrevo a leer en su mirada una solidaridad tácita, una tregua necesaria que deja las preguntas en el pasado y me sirve de sostén para comenzar de nuevo.”

Publicado por Horacio

P.D: Rochies y algunos otr@s que me han consultado. En Buenos Aires y alrededores, la novela se consigue en:

VIVALDI
Ciencias Sociales, UBA.
Santiago del Estero y Carlos Calvo, Buenos Aires

Y en la editorial Colisión, Junín 1616, 6º, de la Ciudad de Buenos Aires.

Agradezco  el interés 

8 comentarios:

  1. ¡Enhorbuena, Horacio!

    por lo que nos cuentas, promete mucho.

    un abrazo.

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  2. por ser un poco extenso he preferido dejarte mi comentario en "mi rincón"
    Ha sido un placer leer tu novela
    ¡Qué hermosa manera tienes de contar las cosas!
    Abrazos-

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  3. Para ser leída con un vino caliente con rodajas de naranja. Ojalá con lluvia.

    Un abrazo fuerte.

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  4. Que bien Horacio!
    Me alegro por ti, y que esa presentación y debate sea muy fructífera.

    Un gran abrazo.

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  5. Complimenti.
    La distribuyó en librerías?

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  6. Suerte y mucho éxito para el viernes 12, día de la presentación.

    Un abrazo y felicitaciones, Horacio

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  7. Rochies y algunos otr@s que me han consultado. En Buenos Aires y alrededores, la novela se consigue en:

    VIVALDI
    Ciencias Sociales, UBA.
    Santiago del Estero y Carlos Calvo, Buenos Aires

    Y en la editorial Colisión, Junín 1616, 6º, de la Ciudad de Buenos Aires.

    Agradezco el interés

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  8. Enhorabuena Horacio, de verdad, es excelente.
    Un beso

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