sábado, 1 de junio de 2013

Despertar

 Me desperté con su olor en mi piel, o por lo menos con su huella, como aquella vez que se quedó dormida sobre mi hombro y yo espiaba de reojo el vaivén de su respiración.

Olía a glicinas, a utopía, a transpiración del amor, a parpadeo de un recuerdo. A belleza incierta y furtiva, como los besos robados a la ciudad, en una noche egoísta y despiadada.

Me desperté con su olor en mi piel y el aroma de su pelo sobre mi almohada. Se dio vuelta y el destello de sus ojos negros me desnudó el alma. Supe que estaba perdido.

Por suerte sonrió. Le devolví la sonrisa y los dedos entrelazados jugaron a ser una sola piel, un solo beso, un solo despertar, bajo la luna nueva que nos espiaba desde el ventanal y se iluminaba con nuestras apuesta de a dos en un mundo de unos.

2 comentarios:

  1. abrazar a una diosa es toda una experiencia
    abrazos

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  2. Cuánto permanece el olor de lo que amamos???

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