viernes, 30 de agosto de 2013

El ejercicio del arte

Decodifico lo real para contarlo en forma de noticia, como si fuera posible.

Retrocedo abrumado, sin descuidar lo cotidiano que arropo con mimos, ocurrencias y reclamos.

Borroneo textos. Descarto palabras.

Afuera llueven gases y balas.

Entonces escribo.

Aunque no sirva de nada.

1 comentario:

  1. Siempre escribir sirve de algo, aunque sólo sea para quien se desahoga haciéndolo. Y, a veces, la palabra logra convertirse en un arma más poderosa que las que lanzan gases y balas. A veces.

    Bello texto, aunque duele.

    Un beso grande, Horacio

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