lunes, 26 de agosto de 2013

El mundo es una rayuela (Feliz cumple, maestro)


(Ilustración: Diego Puglisi - tinta y aguada de tinta a pincel, 
en en http://forodeilustradores.com.ar/Cortazar/)

Muera el perro, dijo el 18. Muera el hombre que se parapeta en su pequeña felicidad de plástico con su heladera tevé a colores y el jardín.
"Heste Oliveira con sus inquietudes", dicen que decía mi padre, hace tiempo.
Bueno che, después de todo tan loco no estaba pese al golpazo que se dio cuando se cayó de la ventana, mientras miraba la rayuela. A propósito, desde pequeña me atraen los juegos y las cosas inútiles, papeles que levanto del suelo, sueños atrapados en un puño y que recuerdan un tiempo lejano en París. Babs, me dijo una vez (nunca supe como se enteró de mi existencia) que mamá luego de la muerte de Rocamadour, se dio cuenta que estaba embarazada. Pobre vieja, pensaba que Horacio volvería como esas veces que se encontraban por azar vagando por París. París, no recuerdo nada, sólo noches tristes de internado y viejas amargadas que nos maltrataban con gusto.
Hasta que escapé.
Rumbo a Buenos Aires. Buenos Aires, siempre sonando en mi cabeza, paladeando las palabras y buscando mi paraíso perdido. Un lugar con ese nombre debía ser el paraíso. Y aquel nombre evitó que muriese de tristeza. Un día una mujer demacrada y con voz cansina me dijo que había sido amiga de mamá.
Y así apareció Babs y se convirtió en mi único familiar porque La Maga me dejó en el orfanato a los tres días de mi nacimiento.
Nadie sabe qué pasó con ella. "la rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar de casilla en casilla y casi nunca llegamos al cielo". De algún sitio se me ocurrieron esas ideas y juego, siempre juego a la rayuela que esconde un misterio que sólo yo conozco o creo conocer, el sonido de las hojas secas en el otoño, o la mirada de Morelli, mi gato negro que alguien dejó un día en mi cama mientras dormía.
Hace frío, mucho frío. Luego de largos cavileos, me decidí. Acepté el consejo de Talita y he venido a buscar a mi padre. ¿Cómo será él?. La escala en Montevideo fue triste entre callejuelas oscuras y caminatas por la rambla. Ya veo las luces del puerto.
Buenos Aires es como pensaba.


Horacio, me extraña, dejate de joder con sentimentalismos baratos. Hijos con la Maga, por favor. Más vale que salgas rápido de esta cama y vuelvas al manicomio. ¿Quién te viera ahora añorando cosas mundanas? ¿O será que las cosas mundanas serán parte del kibutz?
¿Dónde quedó el kibutz? Tender nuevos puentes para llegar allá. Quizá sólo haya destellos débiles y sólo nos reste seguir jugando a la rayuela.
Decididamemte el golpe en la cabeza te hizo mal, aunque la pieza llena de rulemanes, hilos y palanganas de agua, más la expresión de Manú, al entrar fue muy cómico.
Manú, pobre tipo, aguantar a un tarado como yo. En el fondo somos como espejos, pero el se salva porque la tiene a ella (tan parecida a veces).
Bueno che, llegó la hora de los sentimentalismos. Radioteatros baratos y conocidos. Lágrimas rodando por mis hojos. Corazón hinquieto y hatormentado. Oliveira dixit.
Espero que no se termine la yerba porque estoy frito. Es al pedo, mi único diálogo verdadero sigue siendo con este jarrito verde. La puta, como me duele el hombro.


Muera el perro, dijo el 18.



Un 26 de agosto de 1914 nacía en Bruselas, Julio Cortázar. Desempolvo un texto que estuviera en mi espacio anterior, "Con letra propia".

7 comentarios:

  1. Qué estupendo homenaje el que haces entre manicomios y rayuelas y ese falso frío que en la canícula de sureste español me gustaría saber fingir también, como aquel otro Horacio que enderezaba clavos junto a la ventana. Ando todo el año pensando en cómo celebrar el 50 aniversario del librito....

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  2. recuerdo este texto, Oracio.
    feliz cumpleaños al maestro.
    y esperemos que no se acabe la yerba, única ayuda para estos corazones hinquietos, hatormentados*

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  3. Julio, una debilidad
    Leerte, una maravilla

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  4. ¡Fantástico homenaje, Horacio!

    ¡Qué grande Cortázar!

    Un abrazo.

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  5. He de confesar un pecado: hace años, muchos años, que no leo a Cortázar. Sin embargo, si a alguien debo este gusto y esta gana de escribir es a él, desde muy temprana edad.

    Bello el homenaje que le rindes.

    Un abrazo

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  6. Feliz, muy feliz Cumple querido Julio.
    Gracias por ésta entrada.
    Saludos.

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