viernes, 9 de agosto de 2013

“El porvenir” y el Plan Provincial de Lectura


Fotografía: Fabián Ceballos - La Mañana de Neuquén


Escribir es una aventura. También una travesía que, muchas veces, no llega a buen puerto, pero en otras avanza en silencio. Éste parece ser el caso de “El porvenir es una ilusión”, mi segunda novela, que a pocos días de cumplir un año de su edición, sigue acercando ecos y referencias.

Además de comentarios elogiosos de lectores y lectoras, ahora se suma el interés del Equipo del Plan Provincial de Lectura de la provincia de La Pampa que ha decidido incluir mi obra para este segundo cuatrimestre del 2013.

¿Qué significa esto? Además de una gran satisfacción, que pibes y pibas podrán conocer esta historia de convicciones, lealtades y miedos, que transcurre en un pequeño poblado de la llanura pampeana, días después de ocurrido el golpe de Estado de 1976.

Agradezco al Equipo del Plan de Lectura Provincial por la iniciativa y en especial a los profesores Norberto Sánchez y Patricia Bailoff por la inclusión de “El porvenir es una ilusión” en este programa de trabajo.

Y ya que estamos con los agradecimientos, también a Cristina Witt, de Colisión Libros, por confiar en la obra y la edición de la novela.

Fragmento del capítulo XXII

“... Martín recordó la puerta que había pasado por alto y regresó al comedor. Estaba cerrada. Probó con el manojo de llaves hasta que la cerradura cedió.

La sorpresa fue mayúscula.

Allí, en medio de pampa, había un tesoro impensado. Columnas de libros apilados, que supuso parte de la biblioteca personal de Leandro, descansaban al abrigo de la oscuridad, sorprendidos por su profanación
.
El Negro se entretuvo mirando los títulos. Tragedias griegas, las obras completas de Tolstoi, Dante y su Comedia, unos compendios de la historia de la filosofía, ensayos históricos y una gran variedad de textos que recorría buena parte de la Literatura Universal. Se preguntó por qué Leandro no los había llevado consigo. Quizás dejar los libros era una manera de regresar y no despedirse del pasado, aferrarse a  la esperanza de un improbable pero no descartado regreso.

* * *

El día transcurrió entre las miradas curiosas de algunos vecinos, un poco de orden y la visita al almacén del Turco. Unas pastas con salsa y un vino de dudoso origen fueron el corolario adecuado para unas jornadas tensas que habían comenzado con la huida intempestiva de La Capital.

Martín se desvistió y se desplomó en el colchón de lana. No supo cuando, pero en algún momento de la noche sintió un bulto contra sus pies y un ronroneo creciente.

Se despertó pensando en la Biblioteca, debía hacer algo con ella. Fue hasta la cocina y preparó unos mates. Afuera, los primeros rayos solares entibiaban el frío invierno pampeano. Abrió el ventanal del almacén y detuvo su mirada en los pastos patinados de blanco por la helada. El silencio atronaba y una espesa neblina reducía la visión, sólo faltaban Jack el Destripador y las campanadas del Big Ben para completar el cuadro londinense.

La escasa visibilidad creaba una atmósfera lúgubre. ¿Cuántos fantasmas albergará la llanura?; ¿Y la Biblioteca?; ¿Cuántos le interrumpirán el sueño?; la vida no es literatura pero este poblado parecía de novela, desde el comisario hasta los enanos. Personas de carne y hueso aferradas a un pasado que no volverá, un refugio para prófugos y nostálgicos que parecieron alegrarse con la llegada de un extraño, como si ese extraño pudiera salvarlos de un destino inexorable, como la nostalgia de una primavera trunca que parecía alejarse desde el otoño de 1976.”

5 comentarios:

  1. Qué maravilla Horacio, un año de vida. Creo que debe ser una sensación tan placentera ver una obra editada, ese olor a papel, ese punto final. (Digo creo porque nunca edité nada, pero lo imagino)
    Felicitaciones
    Un abrazo

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  2. querido ammigo,
    he tenido la suerte de disfrutar con la lectura de "El porvenir..., y supe desde entonces que tus palabras tenían la calidad literaria para proyectarse como una gran novela.
    yo aquí sigo entre la mudez impuesta por lo inesperado y el empeño en seguir creyendo en el futuro. Pese a todo.

    no tardaré en habitar mi otro lugar-

    Abrazos

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  3. el solo hecho de que sea pensada como lectura dentro del currículo pedagógico es un salto cuantitativamente importante no solo para ti como autor , sino para tu impronta temática a futuro
    ENHORABUENA HORACIO!!!

    la mejor de las energías para que todo salga genial
    abrazos y feliz fin de semana

    pd... un extracto muy bueno nos regalas de tu novela

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  4. Cuánto me alegra que en la Argentina los libros vivan más allá de los tres meses, porque los mejores siempre empezaron remontar pasado el tiempo, cuando la gente hablaba de él y crecía el interés por una obra que no acababa de ser publicada. Eso en España ya es imposible. Pasa como con los estrenos de cine: si en el primer fin de semana no hace buena taquilla la quitan. Es bueno que haya ilusión en el porvenir de la lectura (perdona el juego). Un abrazo.

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  5. Es curioso, pero la mayoría de mis libros (salvo unos pocos indispensables) se quedaron en España. Creo que inconscientemente los dejé "esperándome", abriendo la puerta a un regreso. Ya estoy empezando a pensar cómo traérmelos.

    Horacio, qué buena noticia que tu novela (que tiene muy buena pinta por este fragmento que publicas aquí) sea elegida en un plan pedagógico. E imagino lo feliz que debes estar por ello. Me alegro mucho.

    Un beso

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