martes, 5 de noviembre de 2013

“El porvenir es una ilusión” en las escuelas (3) (o los presentes)



Culmino esta serie de entradas sobre “El porvenir es una ilusión” y su paso en el Plan Provincial de Lectura, con algunas devoluciones.

No sé si lo dije en las publicaciones anteriores, pero la experiencia de contar sobre mi oficio a pibes y pibas fue muy gratificante. Debo confesar que tenía algo de temor —y prejuicio, por qué no— de que mis oyentes se aburrieran, pero creo, que eso no sucedió. Agradezco las inquietudes, los elogios y sobre todo, la atención prestada.


Como cierre, comparto algunos presentes recibidos y reitero lo que dije en los colegios. Si lo tuyo es escribir, adelante. Siempre es saludable mirar la vida desde el arte en general y desde la literatura en particular, donde tanto poetas como narradores, son más que necesarios, en este mundo de prisas hacia ninguna parte.


2 comentarios:

  1. Esa interrelación con los pibes es una maravilla. Al final uno termina recibiendo mucho más... Un abrazo.

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  2. Seguro que más de uno de esos jóvenes reforzaron su voluntad de escribir después de escucharte. Eso es un premio grandioso.

    Un beso grande

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