jueves, 19 de diciembre de 2013

Un paseo literario



Naicó es el poblado en que me inspiré para escribir “El porvenir....”. No sé si se puede explicar, pero fue casi instantáneo: visitar el lugar y sentir que había una historia entre esas paredes y no era una historia cualquiera, sino la que quería contar sobre la militancia.

Me bastó ver esa iglesia con su mantilla apolillada, el cartel de Ramos Generales (no creo que esté todavía) doblado por el viento y la recorrida al cementerio para confirmar mis sospechas. Lo mismo que pisar el andén abandonado, esa campana sin badajo, las vías cubiertas de pasto.

No fue mi primera visita, hubo un par más, tiempo después. Así lo comenté en octubre, en mi visita al Colegio del Barrio Aeropuerto y y al Provincia de La Pampa. Grande fue mi sorpresa al ver que había chicos y chicas que no sabían que tan cerca de Santa Rosa había pueblos fantasmas.

En el primero de los establecimientos, un grupo de profes decidió que era buena idea recorrerlos y allí fueron. “Luego de la lectura de la novela 'El porvenir es una ilusión', de Horacio Beascochea, se despertó en los alumnos el interés por conocer los lugares por los que transitan los personajes en la ficción de dicho libro”, dice la crónica.

Reproduzco la nota publicada en el diario “La Arena”, con esa actividad.




3 comentarios:

  1. Lo maravilloso de la literatura también es eso, nos empuja a conocer, a la vez que todo lo pinta con un color nuevo... Un abrazo.

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  2. Suscribo lo dicho por Daría, Horacio, y además imagino tu orgullo y tu alegría y las comparto.

    Un abrazo,

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  3. Del libro a la realidad. Tan cerquita y desconocida.

    Un abrazo.

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