viernes, 28 de febrero de 2014

Crónicas de Venezuela



Comparto una serie de crónicas escritas por mi hermano para Plan B Noticias sobre los últimos sucesos ocurridos en tierra venezolana, en un aporte para romper el cerco mediático de las grandes cadenas de comunicación, que buscan deslegitimar a un gobierno, con una oposición furibunda.


El sentido que duele (o la mirada de los opositores)

En franca minoría, a los sectores que reniegan del proceso bolivariano y aprovechan los privilegios que les quedan en una sociedad que tiene claro el horizonte pero todavía no alcanzó la plenitud socialista, la derrota que más les duele es la del sentido común. Saben que allí también radica el poder.

Venezuela es antagónica y democrática. La mayoría está con el chavismo pero los medios de comunicación, las redes sociales y las clases ilustradas en la sociedad anterior, no cesan en su batalla. Son los que hablan con el extranjero. Dicen que es una dictadura y se olvidan de mencionar las 18 elecciones en 14 años.


La gente se está yendo de acá, saben que van a cerrar las fronteras y el que se fue se fue y el que no, se queda aquí atrapado – dice Milagros, una mujer que hizo carrera diplomática en la sociedad anterior y se mantuvo hasta hace unos meses, cuando presentó la renuncia.

Milagros hace de periodista para medios extranjeros, envía notas, todas del cariz de CNN. No sé si dice que fue diplomática del chavismo. Yo soy periodista, le digo, y en ningún lado la realidad pasa solo por lo que reflejan los medios de comunicación. Ella asiente, pero insiste: ¡aquí no se puede vivir!

Se siente insegura. Habla mucho. Siempre mal del proceso. Vive en la posada a la espera de que le paguen su último sueldo para dejar el país.

Lo de los médicos cubanos es una farsa, se anima a decir sobre la calidad de la medicina de la isla caribeña, que goza de prestigio en el mundo entero, capitalista o no. Me suena a mucho.

Anoche, Daniel vino al bar con otro grupo de amigos. Entre ellos estaba el contador de Goodyear de Ciudad Bolívar. Tiene 24 años y es opositor. Se queja porque los pobres de ayer en nombre de la igualdad ganan espacios y derechos.

Con la mentira de la igualdad toman revancha y hacen lo que les hicieron antes, asegura. Él también se anima a cuestionar la educación pública y gratuita: los médicos que salen de la Universidad Central de Venezuela no saben nada.

Interviene Daniel y añade que los profesores los aprueban porque se lo ordena el chavismo. Les decimos que es difícil de creer que la revolución genere profesionales de mala calidad para alimentar las críticas de la oposición. Los dos insisten: no saben nada.

En silencio pienso preguntarles si lo comprobaron. Me callo. Respeto su parecer pero me cuesta creerlo. Se ponen a hablar del dólar, de la devaluación y de la inflación. A Daniel le robaron 2 veces en sus 27 años de vida, una de ellas, en la nueva sociedad. El otro joven no puede mencionar ningún episodio de inseguridad personal.

Álvaro dice que es chavista pero no tiene ni idea, vuelve Milagros. Se refiere al encargado de la posada. Vos sos chavista porque no sabés lo que pasa, asevera que le dijo. Todos le rehúyen porque, como les dije, habla mucho. Mientras se dedica a lo que mejor hace, me abstraigo frente a la pantalla y golpeo las teclas. Pilar se ríe y sabe que no la escucho.

Las dos noches que llevamos acá a la espera de volar al Salto Ángel, el bar se llenó de jóvenes. Beben cerveza en cantidad. Calculo que se han gastado el equivalente a uno o más sueldos mínimos, unos 3.000 bolívares, o unos 3.500 pesos argentinos. Se quejan de la falta de libertad pero se los ve alegres.

Milagros habla de la falta de libertad de Expresión. Los jóvenes asienten. Es curioso, pienso, acabo de leer un artículo del director de Ultimas Noticias, el diario más leído. Es privado y para la OEA es ecuánime. A mí, sin saber estos datos, me pareció sin dudas, un periódico de la oposición.

“De las emisoras de FM, 438 son del sector privado y 79 del sector público, y de las estaciones AM, 184 comerciales y 26 del sector público. En televisión, 65 canales son comerciales y 6 del estado”, escribió Eleazar Días Rangel para un libro que refleja un seminario de la ONU sobre el proceso democrático venezolano, publicado en julio de 2012.

Allí cuenta que 2,3 millones tienen TV por cable y 10 millones acceso a internet y agrega que es “difícil encontrar un panorama como este, con una mayoría de medios orientados editorialmente contra el gobierno, su política y su conductor, en todo caso, si existen, es en países de América Latina donde se han desarrollado procesos de cambio”.

Venezuela se cae a pedazos y el Maduro da 4 días de feriado para el carnaval, braman los jóvenes. Y solo para que todos tomen y coman mucho. ¡En estas fechas van a ver muchos ebrios!, dicen con una cerveza en la mano. Me callo otra vez. Ven mal que los pobres tomen y ellos no hicieron más que beber alcohol.

Es una batalla cultural y nos quedan en claro que están molestos porque las mayorías hagan hoy lo que solo ellos hacían.

Y encima, se les ocurre discutirles el sentido común. Ahora, en vez de libertad de mercado, riesgo país, se habla de igualdad, educación, salud gratis y accesible para todos. Los atrevidos, también reclaman para sí el derecho a divertirse. Es mucho, resulta insoportable. Apagan la bronca con cerveza y destilan por las redes sociales.

Viéndolos actuar, no me queda claro lo de la falta de libertad.
(Por Juan José Beascochea, para Plan B Noticias)


Más crónicas de Venezuela en Plan B






Anecdotario V

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Bienvenid@ a Ecos y matices, contame qué opinás