miércoles, 19 de marzo de 2014

Paritaria



Sentado. Frente a frente. Un silencio de estudio, como un primer round en una pelea por el título. Sólo se oyen los dedos sobre el teclado, una que otra pausa y la mirada fija en la pantalla, que relee lo escrito para borrarlo de un plumazo.

Sentado, mirando el parpadeo burlón del cursor y la hoja en blanco, en esta suerte de paritaria inconclusa perdida de antemano, de mate frío y sin ideas originales o tan previsibles que espantan, mientras las palabras exigen un nuevo pliego de condiciones para confabularse en una historia que merezca ser contada.


Sentado. Frente a frente, hurgando obsesiones, espantos, perezas, con dolores de espalda y de los otros, ante la (falta de) escritura que demuda en una suerte de insomnio y palabras ajadas.

5 comentarios:

  1. Vas a tener que levantarte de la silla, hacer elongaciones del cuerpo y vendrán buenas ideas para continuar lo que comenzaste a escribir amigo Horacio...

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  2. Es cuestión de seguir esperando.... la palabras siempre llega. Basta el nacimiento de una palabra en la hoja en blanco para que fluya el pensamiento, el deseo de contar, y surge el verbo. La palabra no nace de la ansiedad sino desde aquello que nos emociona , de aquello que traspasa hasta lo imaginable., Dicen que desde el alma misma. Creamos o no esperemos.

    Abrazos a ti y a tu flia .

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  3. Yo saldría a dar un paseo, de esos que estampan historias en la retina del escritor, tomaría una buena dosis de sol y limpiaría mi cara con el viento. Entonces, puede que vuelva la musa, esa traviesa que juega con nosotros y nuestros teclados.
    Saludos Velcha, te sigo en todas partes.

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  4. No hay acuerdo con la impostura de las palabras. Tienen también, ese derecho a rebelarse, y decirnos, hasta acá llegaste, ofrecé algo más, ponele algo de fantasía a nuestras tristes vidas... Un abrazo,

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