miércoles, 28 de enero de 2015

Cinco minutos

—Bueno, el Mono —para nosotros nunca fue Alejandro, siempre fue el Mono— no era un empresario del fútbol. Había jugado, eso sí. Era bueno, muy bueno. Marcador de punta por derecha. Siempre de cuatro. Pero lo dejaron libre en cuarta división y nunca más. Después estudió para Analista de Sistemas. Era un bocho, el pelotudo. Y era mi mejor amigo, también. Bueno, la cosa es que lo echaron de un laburo groso, cobró una guita, muy buena guita. Salvatierra le habló de vos, y el Mono te compró. Fue cuando te convocaron al Mundial de Indonesia. Pero el año pasado se agarró un cáncer que lo hizo mierda. Seis, siete meses.

El Ruso hace silencio. Somos tan poquita cosa que nuestra biografía entra en cinco minutos. Nos quieran lo que nos quieran los que quedan acá. Cinco minutos y te sobra tiempo.


(Sacheri, Eduardo, “Papeles al viento”, Buenos Aires, Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, 2014, p.165)

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias por pasar, David. Intentaremos de a poco, recuperar este espacio de expresión. Abrazo

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