domingo, 25 de diciembre de 2016

Deambular


Navidad.

Una tímida brisa entra por la ventana (¡Ay con los lugares comunes a la hora de escribir!) La gata refunfuña desde temprano, el barrio está en silencio.

Recorro diversos blogs. La sonrisa al ver que seguimos escribiendo y manteniendo espacios, más allá de los innumerables clicks en otras redes sociales que escupen diatribas, denuncias, odio y vigilancia.

Qué pensaría Orwell de estos tiempos.

Milagro pasa Navidad en la cárcel gracias a los adalides de la institucionalidad. 

(Basada en la obra "Manifestación", de Antonio Berni. 
Debo los créditos)

En Neuquén  hay dos ríos, pero no te podés bañar porque están llenos de mierda. Nadie tiene la culpa.

"La mierda nos unifica", dice otra crónica.

Luis propone una lista de deseos.

"Este año el jo jo se los debo", lanza el humorista Tute.

"Acá no se rinde nadie", leo.

También este año se cumplen treinta de grandes ausencias. La dictadura de los aniversarios.

Alguien rescata la palabra deambular. No es mala idea como ruptura. La guardo y escribo, acaso otra forma de caminar sin dirección determinada.

1 comentario:

  1. Orwell pensaría que le hemos entregado nuestra vida al Gran Hermano Arácnido a cambio de nada, por puro exhibicionismo, y que va a ser difícil despegarnos de la Teleraña Mundial cuando se nos eche encima con sus patitas peludas y esa boca con "un par de uñas venenosas y otro de apéndices o palpos que en los machos sirven para la cópula" (juegos en el cementerio, claro)

    ResponderEliminar

Bienvenid@ a Ecos y matices, contame qué opinás